domingo, 18 de noviembre de 2012

nice

No quiero seguir fingiendo una felicidad obscura y banal.
Quiero romper esa mascara de vidrio templado que esta perforada a mi cara.

Quiero respirar con mis pulmones. Y quizás, sí, quiera un poco de atención.
El sentimiento de vacío  aunque cada vez mas lleno lo siento mas y mas.
Los colores ya no cambian,  el humo ya no surge, el alcohol ya no fluye... Lo único que fluye es la sangre, y no por el piso, como era antes, no por las toallas escondidas, si no que por mis venas. Me hace sentir tan viva, tan humana, tan despreciable, es demasiado molesto me llega a arder. 

Conforme los días pasan veo mi cuerpo aumentar de tamaño, veo mis pesadillas hechas realidad, veo como el fin se acerca hacia mí, corriendo despavorido con un cartel de alerta que no supe ver, pero que ahora esta muy cerca como para hacer algo.
Y estoy obligada a sonreír ante ese extraño tan particularmente conocido en historias anteriores de la vida. Volvemos con el tema de la mascara...

¿En algún momento todo cambia verdad?
¿En algún momento lo gris se vuelve rosa?

Siempre dicen que después de la tormenta sale el sol. Estoy empezando a pensar que en mi universo interno solo hay tormenta y el sol explotó hace mucho tiempo, o se apagó, y siguiendo las leyes de la ciencia, la estrella mayor de mi constelación nunca volverá a encenderse...
En todo caso como si ha alguien le importara mi estrella o mi galaxia desconocida entre un mar de ojos...


                      CASSIE